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Del tiempo, sueño y corcel...

Léeme como te leo, pero después del tiempo. No permitas que nadie me mate hasta que no vuelvan a empañarse las gafas al esconder mis labios entre tus piernas.

En tu cara afluyen dos ríos y por nada van a secarse. ***
Por la llanura escuché las zancadas, retumbando por la ciudad, después recordé aquel soñito de la pena y la calma; y comencé a recordar polvo, agua y fango.
Maldita seas, naturaleza onírica teñida de pena. ***
En mi piel cicatriza tu nombre la yerra; que parece llamarse Vida, y si lo yerro por Pena será problema mío. Odiarte, porque puedo pero hoy ya te quiero.
Cayeron tus lágrimas y al galope le siguió el existencialismo. ***

Pero ella fue tan diferente...

Otra vez en otro intento nuevo, en un lugar distinto con acompañante diferente, vistiendo diferente. Volviendo a presentarme de otra forma —más atractiva, más seductora—. Permutando respuestas a preguntas repetidas. Como el fuego volátil.
Hasta que aparece el «después» en escena, entonces; Acabo siendo el mismo de siempre, rompiéndome los mismos sueños de la misma forma, concluyendo la conversación sin originalidad añadida. Veo pasar las mismas sombras, abriéndome las mismas heridas. Pero ella fue tan diferente... Ídem.
Cada día lo intento de nuevo, creedme. Haciendo las mismas cosas en lugares diferentes.

Tú, mi siglo de oro...

Eres quien tornó en rico al poeta más pobre, de tu hermosa naturaleza tantos se inspiraron. Vives en una constante tragicomedia canonizada —fuiste mi mártir áureo durante cien años—. Tú no eres corriente, que a ti te crearon los grandes intelectuales. A mi no me engañas en esta vida ni en otro sueño.

Seis años desde que decidí crear este blog...

El seis es, por antonomasia, el número de la estabilidad y el amor. Lo vemos reflejado constantemente en la mitología, religión, ciencia, literatura, etc. Y ahora lo tenemos aquí, ¡hoy cumplimos seis años!
En seis años poco ha cambiado por aquí. Seguimos siendo «Ese niño» y el cuerpo lleno de las mismas «Cicatrices». Siguiendo en la búsqueda de «El mundo ideal» desde el primer segundo del día hasta «Cuando la noche cae». Esperaremos hasta que salga el primer clavel en «Primavera», para saber que la naturaleza es «Preciosa» —por si a alguien lo olvidó—.
Recuerda que si hay algo que «Ya no lo haces», estamos «Determinados a superar al humano»«De este mundo y del siguiente» porque «Si alguien pudo, todos podremos».
Con motivo del sexto aniversario, se ha remodelado la cabecera.
6 aniversarios, 119 entradas escritas, 143 seguidores y 32.689 visitas.

Luna muerta, papel mojado...

La luna que me orbita está rota, las mojadas láminas del diario quedan tendidas sobre los surcos de mis manos. Siento cómo el tiempo me desuella, abierto de par en par. No lloro porque estoy vacío por dentro.
Me arde el pecho por dentro y duele mucho. Soy la granada que cayó del cielo, a voluntad de un juego de Dios, que derramó las semillas al impactar sobre el manto rocoso. Sigo sin llorar porque no puedo.
Quizás este siglo sea mío, pero pintado de azul.