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Cómo culpar a un jilguero de un asesinato...

Mandíbulas cerradas de dientes destrozados. Alguien rompió la mesa, y no fui yo, los platos de plata fundidos en el desastre. El cementerio se quema con la ropa de los once reyes. Cae, de mi mano, sangre coagulada; pero no es mía, por mi libertad que no miento.
Murieron todos en la reyerta, por mi recuerdo que no maté a nadie. Pero me culpan, aunque lo hiciera un pajarillo.
El jilguero tiene su rama, el árbol le aguanta el nido. Aunque hace tres días gorjeó para mí.

Encendí la llama que desbordó...

El arroyo está  enfurecido hoy, ¡mira cómo astilla la madera del puente! Ve, fuego, lánzate al río. Camina por la orillita y siente las salpicaduras.

No tengas miedo, al fundirte en mármol.
Ven conmigo, fuego, que la Luna pregunta por ti, ríe esta noche. Quédate bajo su luz y obsérvala, refleja su figura en tus tenues ojos y siente el frío.

Te esculpiré, aunque me quede ciego y loco.
Aléjate, caballo chico, aléjate rapidito que el fuego ha desbordado. Ha amenazado al cielo y a la tierra, quiere quemar todo para no volver a sentir.

Arden mis manos, las mismas que esta mañana encendió el fuego.

Paseando encontré a un cosmogónico suicida... (II)

Paseando por el camino de color escalofríoa un lado cipreses, al otro un profeta:
Las ramas acarician un inerte cuello y una mirada desviada. El lenguaje visual ha creado tal belleza, que la composición aguanta sus trazos áureos. Del profeta nacen unas canciones que crujen entre sí, saboreando el derrumbamiento de once columnas —ya no hay templo sagrado que se aguante—.Bendita sea la ciencia, cuando pisa la arena del mar.
Paseando encontré a un cosmogónico suicida.

¿Qué refleja un espejo roto?...

Rompimos esos colores que no llegué a conocer y quemamos las hojas que nunca te enseñé escritas;

Desaparecimos al día siguiente de conocernos, después de enterrar el mapa donde escribimos las veces que escalemos la montaña más alta de tu país.

No volverá, la lluvia, a deslizarse por nuestros dedos. Tampoco volverá a resquebrajarse el vidrio ni el laberinto cambiará de forma. No despertarán las ganas de despertarte.

Ausencia, es lo que refleja el espejo roto.

Paseando encontré a un cosmogónico suicida... (I)

Paseando por el espacio, encontré los sueños hundidos de un Universo cercano: El vacío hurta el resquicio a la fina línea que separa a Dios del hombre. Agoniza en la Nada, hasta que la inexistencia fue material.Vaga por el sistema. Experimentó sobre sí el placer de la muerte, ahora es inmortal, llamándose así cosmogónico suicida.
¿Quién lleva una cuerda en el espacio? ¿Quién, si no hay cipreses?